Metafísica - Willis Harman

Finca Despertares - Willis Harman
El doctor Willis Harman, en su libro Global Mind Change, apunta tres metafísicas básicas -M-1, M-2 y M-3- que han sido utilizadas durante la historia de la evolución humana. Las define como sigue:

M-1. Monismo materialista (la materia da lugar a la mente) 
En la primera de ellas, el componente básico del universo es materia-energía. Aprendemos sobre la realidad estudiando el mundo medible. Sea lo que fuere la conciencia, emerge de la materia (esto es, del cerebro) cuando el proceso evolutivo ha progresado lo suficiente. Sea lo que fuere lo que aprendamos sobre la conciencia, debe reconciliarse en último término con el tipo de conocimiento que obtenemos de estudiar el cerebro físico, por cuanto una conciencia escindida de un organismo físico vivo no sólo es desconocida, sino también inconcebible.

M-2. Dualismo (materia más mente)
Una metafísica alterna es la dualista. Existen fundamentalmente dos tipos distintos de componente básico en el universo: la materia-energía y la mente-espíritu. La materia-energía se estudia con las herramientas actuales de la ciencia; la mente-espíritu debe explorarse de otras maneras más apropiadas (como la exploración subjetiva interior). Así pues, esta metafisica desarrolla, en esencia, dos clases complementarias de conocimiento; presumiblemente hay áreas que se solapan (como el campo de los fenómenos psíquicos).

M-3. Monismo trascendental (la mente da lugar a la materia)
No obstante, una tercera metafisica considera que el componente esencial del universo es la conciencia. La mente o conciencia es fundamental, y la materia-energía emana, en cierto sentido, de la mente. El mundo fisico es para la mente superior lo que la imagen de un sueño es para la mente individual. En último término, se establece contacto con la realidad que se oculta tras el mundo de los fenómenos, no a través de los sentidos físicos sino a través de la intuición profunda. La conciencia no es el producto final de la evolución material, porque la conciencia ya existía antes.
 

La mayor parte de nuestro condicionamiento y nuestra herencia cultural se basa en el modelo metafisico M-1 (la mente emana de la materia), que sustenta una ciencia mecanicista. Nuestro futuro se ha sembrado ya en el modelo M-3 (la materia emana de la mente), que conduce a una ciencia holográfica.